domingo, 29 de enero de 2017

Hace 150 años del nacimiento de Vicente Blasco Ibáñez




El escritor y político español, nacido en Valencia en 1867 y muerto en Menton (Francia) en 1928. Vicente Blasco Ibáñez estudió derecho en Valencia y pronto ingresó en las filas del Partido Republicano. Durante algún tiempo estuvo ligado al valencianismo propugnado por Teodoro Llorente, pero poco después se distanció de él.
El talante polémico de que dio muestras en esta primera época le valió un breve exilio en París, ciudad en la cual entró en contacto con el naturalismo francés, que ejerció una notable influencia en su obra, especialmente en Arroz y tartana (1894), con la que inauguró su ciclo de novelas «regionales», ambientadas en la región valenciana.

En 1894 fundó el periódico El pueblo, que sería su plataforma política, primero como portavoz del republicanismo federal liderado por Pi i Margall y después, cuando se separó de éste, para difundir su propio idezario político, que pasaría a ser denominado blasquismo y que había de alcanzar una importante repercusión popular, sobre todo a raíz de la dura campaña contra los gobiernos de la Restauración que llevó a cabo desde las páginas del periódico.

Procesado, encarcelado y condenado de nuevo al exilio (1896), Vicente Blasco Ibáñez regresó a España dos años después y fue elegido diputado a Cortes en seis legislaturas, hasta que en 1908 decidió abandonar la política. Buscó fortuna entonces en Argentina, donde intentó llevar a cabo dos proyectos utópicos de explotación agrícola que acabaron en sendos fracasos.

Blasco Ibáñez partió hacia París y en 1914 publicó la novela que le daría fama internacional, Los cuatro jinetes del Apocalipsis. En 1921 decidió retirarse a su casa de Niza, donde escribió sus últimas novelas, más pensadas para gustar al público que las de sus años de más efectiva lucha política, en las que intentó reflejar las injusticias sociales desde una óptica anticlerical, dentro del más puro estilo realista, como sucedía en La barraca (1898). 


Fue un autor muy prolífico vinculado en muchos aspectos al naturalismo francés, aunque sus obras carecen de la escrupulosa documentación y rigor compositivo de un Zola, por ejemplo. Por otra parte, la explícita intención político-social de algunas de las novelas de Blasco Ibáñez, aunada al escaso bagaje intelectual del autor, lo mantuvo alejado de los representantes de la Generación del 98.

No obstante, su vigorosa imaginación y poder descriptivo hicieron de Vicente Blasco Ibáñez el último gran autor del realismo decimonónico. Su obra tuvo una gran proyección internacional, ampliada por las versiones cinematográficas de algunas de sus novelas, las más famosas de las cuales tal vez sean las dos versiones de Los cuatro jinetes del Apocalipsis, una interpretada por Rodolfo Valentino, y la segunda dirigida por Vincente Minnelli. Muy conocida es también su novela Sangre y arena (1908), dedicada al mundo de la tauromaquia.

fuente: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/b/blasco.htm

sábado, 28 de enero de 2017

Hoy es el cumpleaños de Ruben

Para el Chef más simpático y cariñoso de todo Madrid. Supongo que la tarta no te la tendrás que preparar tu.

¡¡¡Feliz cumpleaños!!!


viernes, 27 de enero de 2017

Hoy es el cumpleaños de Cesar

Por si alguien no lo conoce, Cesar es el marido de Lorena, que es hija de Esther e Isaías y nieta de Carlos y Luisa 

¡¡¡Feliz cumpleaños!!!





jueves, 26 de enero de 2017

Sucedió hace 376 años, "La batalla de Montjuic"


El 26 de enero de 1641, el ejército francés y milicias catalanas derrotan en Barcelona al ejército español en la batalla de Montjuïc. Cataluña pasa a ser una república satélite de Francia.

La de Montjuic, en Barcelona, es una batalla que tuvo lugar el 26 de enero de 1641 y que forma parte de la que se llamó “La guerra de los segadores”, un enfrentamiento bélico que afectó a gran parte de Cataluña entre los años 1640 y 1652. La chispa que originó formalmente todo este episodio bélico fue un incidente callejero que se produjo en Barcelona del día del Corpus del año 1640, el 7 de junio, y que se cita como el “Corpus de Sangre”.
Aunque algunos textos utilizan una palabra gruesa, el término “asonada”, dando a entender que la escenografía estaba minuciosamente preparada (algo que no está claro en absoluto), este episodio que prendió la situación y dio origen a la sublevación fue un suceso callejero, en principio no demasiado grave, un reyerta entre un grupo de segadores y campesinos con algunos soldados castellanos, en la que un segador quedó malherido. Ocurrió, como se ha dicho, el día 7 de junio del año 1640 y ha quedado fijado en la historia como “El Corpus de Sangre”.

Solían acudir por aquel tiempo a la ciudad de Barcelona, con ocasión de la fiesta del Corpus, segadores y campesinos, que andaban en cuadrillas por la ciudad a veces en número muy elevado (se dice que aquel año podían llegar a los 2.500). También se encontraban muchos soldados, oficiales y miembros del ejército real, concentrados allí con ocasión de las guerras con Francia. El caso es que, por lo que después se dirá, los barceloneses no miraban bien a los militares castellanos y, coincidiendo ambos colectivos, lo lógico es que, al toparse unos con otros por las calles y las plazas comenzaran al menos las mofas, los roces y las pendencias. Los que hoy llamaríamos fuerzas de seguridad y orden empezaron a actuar en uno de estos altercados y, al tratar de detener a un segador, éste resultó herido: sus compañeros acudieron en seguida a defenderle y vengarse y, como estos eran muchos más, soldados de la milicia que estaban de guardia junto al palacio del virrey, viéndose en inferioridad, comenzaron a disparar, lo que acabó por excitar de tal modo a los segadores que, enardecidos, acabaron gritando contra el rey Felipe IV y su mal gobierno mientras daban gritos de ¡Viva Cataluña! y ¡Venganza! A partir de ahí ya es de suponer que la tensión del momento fue creciendo progresivamente. Los soldados “para mantener el sosiego de la ciudad, contribuían a que el tumulto fuese mayor” mientras que algunos grupos de segadores, guiados y engrosados ya por vecinos de la ciudad, acabaron rodeando la casa del virrey, el cual dudando sobre qué hacer, cuando al fin se decidió a huir hacia el puerto para escapar en un barco, acabó muerto con cinco cuchilladas en el cuerpo.


Los disturbios, además de extenderse por otras zonas y ciudades de Cataluña en los que había tropas castellanas, continuarían en Barcelona durante los días siguientes y el balance se cerró, según las fuentes, con un total de entre 12 y 20 muertes, mayoritariamente funcionarios reales. “Los revoltosos se apoderaron de la ciudad durante tres días”.

Mientras en Cataluña se hicieron cargo del poder la Diputación y el Consejo Municipal, en Barcelona iba volviendo la calma pero no así en las zonas rurales en las que desde los púlpitos se animaba a defender las libertades catalanas, hasta el punto de que el obispo de Gerona excomulgó a dos regimientos que estaban allí instalados, lo que llevó a mezclar el orden político con la religión.

Este levantamiento, y en especial la muerte del virrey, catalán de nacimiento, Dalmau de Queralt, conde de Santa Coloma, marcó el inicio de la sublevación de Cataluña de 1640 o Guerra de los Segadores (1640-1652). Ya no fue posible la vuelta atrás. Unos y otros así lo entendieron. Y, aunque en los dos bandos, como suele ocurrir en estos casos, hubiese voces que aconsejasen la calma y trataran de evitar la confrontación militar, no tuvieron éxito.

Unos y otros deciden prepararse para la guerra. En Madrid, al llegar la noticia, lo primero que se plantearon fue evitar el vacío de poder nombrando un nuevo virrey para a continuación decidir que el rey saliese de Madrid, acompañado de un ejército, “el mayor que pudiese formarse”, hacia Zaragoza con la excusa de celebrar Cortes en Aragón.

En Cataluña, por el contrario, conscientes de su incapacidad militar para enfrentarse al ejército real, deciden solicitar ayuda a Francia, una iniciativa que a los franceses, en el enfrentamiento que tenían con España dentro de “La guerra de los treinta años”, les pareció de perlas y en seguida enviaron un ejército de 3.000 hombres, con cargo naturalmente al erario catalán.

Mientras el ejército real se aproxima victorioso hacia Barcelona con 20.000 hombres y recupera Tortosa, Cataluña se convierte en república bajo la protección de Francia. Pero esa acción políticamente resultaba insatisfactoria y, ante la presión de los franceses, acaban, primero, haciendo conde de Barcelona al rey Luís XIII para a continuación convertirlo en rey de Cataluña con el nombre de Luís I.

Así las cosas, el ejército real decide tomar Barcelona el 26 de enero de 1641 pero las tropas franco-catalanas la defienden con éxito: al pie de la ciudad y en las laderas de Montjuic, las tropas reales sufren un considerable fracaso en la que se llamó precisamente batalla de Montjuic. Tras una primera embestida contra la montaña, la milicia gremial de la ciudad junto con los apoyos franceses, formados éstos por varios regimientos y otros 1.000 jinetes que regresaban de Tarragona, consiguieron repeler el ataque. A las tres de la tarde intentaron un nuevo ataque en masa, pero la falta de escalas para subir a las murallas y el fuego catalán provocaron su retirada. El ejército de Felipe IV se retiró hasta Tarragona. En cuanto a las bajas de los castellanos hay mucha diversidad de opiniones según la fuente que se utilice: mientras unos hablan de 300 muertos y otros tantos heridos, hay quien eleva la cifra a más de mil. Sí hay, por el contrario, más acuerdo en lo referente al otro bando pues se habla de 32 muertos y otros tantos heridos mas 10 muertos y 12 heridos en la caballería.

La guerra siguió con diferentes éxitos de unos y otros y hasta con varios sinsentidos. Cataluña se encontró siendo el campo de batalla de la guerra entre Francia y España e, irónicamente, padecieron la situación que durante tantas décadas habían intentado evitar: sufragar el pago de un ejército y ceder parcialmente su administración a un poder extranjero, en este caso el francés. Con un virrey francés y llena la administración catalana de conocidos pro-franceses, el coste del ejército francés para Cataluña era cada vez mayor, mientras se mostraban cada vez más como un ejército de ocupación. Mercaderes franceses comenzaron a competir con los locales, favorecidos aquellos por el gobierno francés, que convirtió a Cataluña en un nuevo mercado para Francia. Todo esto, junto a la situación de guerra, la consecuente inflación, plagas y enfermedades llevó a un descontento que iría a más en la población, consciente de que su situación había empeorado con Luis XIII respecto a la que soportaban con Felipe IV. Por otra parte en 1648, con el Tratado de Westfalia, que dio fin a la “Guerra de los Treinta años”, Francia comienza a perder interés por Cataluña.

Es entonces cuando Felipe IV, conocedor del descontento de la población catalana por la ocupación francesa, considera que es el momento de atacar y en 1651 un ejército dirigido por Juan José de Austria comienza un asedio a Barcelona. El ejército franco-catalán de Barcelona se rinde el 11 de octubre de 1652. Cataluña conserva sus fueros, se reconoce a Felipe IV como soberano y a Juan de Austria como virrey en Cataluña, si bien Francia conserva el control del Rosellón. Felipe IV por su parte firma obediencia a las leyes catalanas. Y con ello se da fin a la llamada sublevación de Cataluña de 1640 o Guerra de los Segadores.



Fuente: http://juancarloslopezeisman.blogspot.com.es/2014/01/batalla-de-montjuic-26-enero-1641.html



miércoles, 25 de enero de 2017

"La araña"


Sentía cómo me rozaba, era peluda, negra, grande, muy grande.

Yo intentaba escapar pero siempre me alcanzaba, no quería mirar atrás, me daba miedo ver su tamaño, seguro que me iba a picar, o morder... ¡es que era enorme!

Estaba todo tan oscuro, no se oía nada, pero estaba allí, la sentía por mi espalda.

Yo seguía corriendo pero no avanzaba.

Podría volverme y mirarla, -a lo mejor no es tan grande-

-¡Pero si lo es!-

tarántula negra
La siento otra vez, ahora por la cintura, no me atrevo a abrir los ojos y mirarla de frente.

¿Por qué sigue todo tan oscuro?

¡Me fallan las piernas!

¡No puedo correr!

¡Me va a alcanzar de nuevo!

¡Ya está aquí! no puedo seguir así, tengo que volverme.

Pero ahora la tengo alrededor del cuello, siento su aliento.

¿Su aliento?

¿Pero las arañas son tan grandes y tienen aliento?

Abro los ojos, ya estoy despierta, me vuelvo, y...

Cara


¡Pero Cara!, ¿qué haces pegada a mi espalda?, con lo grande que es la cama y tienes que pegarte a mi todas las noches. ¿No ves que luego tengo pesadillas y sueño que eres una araña enorme y peluda?

Sí, ahora muchos cariñitos para que me levante y te baje a la calle, con el frío que hace


Vale, vale... ¡ya voy!

martes, 24 de enero de 2017

Hoy es el cumpleaños de Alberto

Este año me ha dado por publicar las fotos en sepia, supongo que celebraras tu cumpleaños en Santiago en compañía de toda la familia, que gusto lo mismo os estáis bañando en la piscina con el frío que hace aquí en Madrid.

¡¡¡Feliz cumpleaños!!!


lunes, 23 de enero de 2017

domingo, 22 de enero de 2017

Os presento a Caramelo

Este vídeo me lo han pasado por WhatsApp y me ha parecido tan bonito que lo voy a compartir con toda la familia.

Caramelo es en realidad un burrito, pero no se lo digáis porque el cree que es un caballo y lo demuestra muy bien.


sábado, 21 de enero de 2017

Hoy es el cumpleaños de Adrián

Creo que al igual que tu abuelo y tu padre eres muy aficionado al deporte y que eres del Real Madrid aunque tu padre habría preferido que fueras del "Atleti" pero si coincides con él en ser partidario del Club Moscardo.

Te deseamos que pases un día estupendo de cumpleaños y tengas muchos, muchos regalos.

¡¡¡Feliz cumpleaños!!!


viernes, 20 de enero de 2017

Hoy es el cumpleaños de Beatriz

Que con una sonrisa preciosa a pesar del frío ha sido portada de nuestro calendario de enero. Da igual que la foto sea en color o en sepia, estas preciosa y hoy tendrás un cumpleaños especial junto a Raúl y tu pequeño "Angelín". Aunque estoy segura que no faltaran los abuelos, tíos y demás familia.

¡¡¡Feliz cumpleaños!!!