Hace tiempo comente que me gustaría tener
un rincón con plantas aromáticas que además de adornar y perfumar se pudieran
utilizar en nuestros guisos.
A Uge le gusto mucho la idea y a finales
de abril me encontré un cartel con un gracioso letrero “reservado para jardín
aromático” que todos los días Isis iba a visitar.
En el puente de mayo Uge, ayudada por un
equipo de laboriosos voluntarios se ha puesto a prepararlo y éste es el resultado.
Ha quedado
precioso cómo un pequeño jardín botánico con carteles y todo. Muy útil para las
que cómo yo no sabe distinguir entre una planta de perejil de una de albahaca.




